Teniamos bastante asociada la idea de que el famoso pañuelo palestino era un signo más que distintivo de gente joven, con inclinaciones políticas hacia la izquierda e incluso movimientos punkies y okupas, sin embargo la moda, siempre tendente a apropiarse de la imagen de los demás ha reconvertido este estereotipo y ha asimilado la prenda como una más de su imaginario.
Parece ser que Balenciaga fue el primero en tomar prestado el pañuelo y aunque las críticas no fueron todas positivas, ha calado con intensidad entre los famosos y famosas victimas de la moda, la pregunta es ¿sabrán el origen del pañuelo?.
Lo curioso resulta en ver imagenes como la de nuestro querido Bisbal y compararlas con otros porteadores del pañuelo, seguro que en los mercadillos no cobran lo mismo que le sacaron al pobre ricitos.
Creo que esto ya se está pasando de moda, pero es bueno recordarlo para saber con qué cometerán la próxima atrocidad…








